Jesús Maúl cree que una buena educación no solo enseña contenidos. También forma carácter, abre el horizonte del niño y cuida la manera en que aprende a habitar el mundo.
Por eso la experiencia escolar se construye con tres decisiones claras: conocer a cada niño, ofrecer una enseñanza bilingüe con sentido y sostener todo dentro de una comunidad cristiana que acompaña con cercanía.
“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”
Proverbios 22:6



